El resfriado en los Gatos
Los gatos se contagian principalmente por contacto directo, de gato sano con gato infectado, a través de los exudados contaminados a partir de toses y estornudos. También existe un contagio indirecto, sobre todo en colectivos felinos ya que es posible que haya secreciones que contaminen jaulas, utensilios para la alimentación y aseo, y vestimenta del personal. Sin embargo, como los agentes persisten en condiciones medio ambientales poco tiempo, el ambiente no suele ser una fuente de infección a largo plazo.
¿Cómo saber que un gato sufre este proceso?
Las manifestaciones clínicas varían dependiendo del agente causal responsable del proceso, el estado general de salud y crianza del gato, la naturaleza de su flora microbiana y cualquier inmunidad preexistente. La infección concurrente con virus inmunosupresores, como inmunodeficiencia felina y virus de leucemia felina, puede ocasionar una enfermedad más grave.
En general podríamos decir que el gato muestra signos de estar resfriado con fiebre, pérdida de apetito, depresión y neumonía. En algún caso puede morir.
A veces, aparecen úlceras en la lengua y más raramente cojeras, sobretodo si el causante de la enfermedad es el calicivirus.
En la rinotraqueítis felina se observan también abortos, pero es probable que se deban a los efectos debilitantes de la enfermedad respiratoria más que a un efecto directo del virus.
Hay que tener en cuenta, que en algunas ocasiones puede quedar secuelas de la enfermedad con lesiones permanentes en mucosas y cornetes y de esta manera los gatos ser más sensibles a rinitis, sinusitis y conjuntivitis bacterianas crónicas.
El número de muertes causada por este síndrome suele ser bajo, aunque en ocasiones, sobretodo en gatos muy pequeños o en gatos con inmunosupresión puede ser elevado.
El equipo de Cruzalo.com, te recomiendo realizar un seguimiento sobre la salud de tu mascota.
Fecha del artículo: 10/10/2006 | Lecturas: 1027
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